El trabajo multilingüe y las necesidades de la fuerza laboral en Colorado
Desde hace años, los sistemas de educación lingüística K–12, la educación postsecundaria y los sistemas de la fuerza laboral de Colorado han producido el talento multilingüe del que dependen varios sectores en demanda en el estado.
En Colorado, los trabajadores multilingües funcionan como el puente entre el servicio y su entrega, entre las instituciones y las personas a quienes sirven, y entre los sistemas y las diversas comunidades que los integran.
Respaldados por datos estatales de la fuerza laboral, estos trabajadores desempeñan un papel fundamental para atender las necesidades lingüísticas específicas del estado. En The Multilingual Project (TMP), promovemos un futuro en el que este valor se reconozca mediante mecanismos de compensación diferenciados, de modo que:
- estudiantes de K–12 y la educación postsecundaria tengan mayores incentivos para iniciar y completar una formación lingüística;
- empleadores cuenten con más incentivos para contratar y desarrollar al personal multilingüe; y
- las condiciones laborales de quienes trabajan en contextos multilingües reflejen de manera más justa el valor que aportan en distintos sectores.
¿Cómo se mide la competencia lingüística?
El American Council on the Teaching of Foreign Languages (ACTFL) ofrece un marco ampliamente reconocido para medir la competencia en lenguas extranjeras. Este sistema se organiza en cinco niveles —Principiante, Intermedio, Avanzado, Superior y Distinguido— con subniveles (Bajo, Medio y Alto) entre Principiante y Avanzado (por ejemplo, Principiante-Bajo, Intermedio-Medio, etc.). A continuación, se presentan imágenes que permiten visualizar estos niveles de competencia.
A medida que las personas avanzan por cada nivel, adquieren habilidades lingüísticas cada vez más especializadas y transferibles a distintos sectores. Utilizar este marco para identificar el valor de las habilidades lingüísticas ofrece una metodología sencilla para pensar en la compensación: a mayor nivel de competencia, mayor debería ser la remuneración.
Un modelo local: el Programa de Compensación por Segunda Lengua del condado de Larimer
Algunas regiones de Colorado ya han comenzado a aplicar este enfoque. El condado de Larimer, por ejemplo, implementó un Programa de Compensación por Segunda Lengua diseñado para incentivar y reconocer a su personal multilingüe. Este programa otorga una cantidad fija en cada período de pago, asociada al nivel de competencia, la frecuencia de uso y la fluidez oral y escrita.
Para acceder al beneficio, las y los empleados deben pasar por un proceso de solicitud y evaluación. La compensación solo se ofrece a quienes no reciben ya un salario adicional por ocupar puestos oficialmente designados como bilingües.
Al aplicar de forma efectiva las directrices de competencia del ACTFL y aplicarlas para la fuerza laboral, el programa del condado de Larimer se convierte en un estudio de caso local relevante sobre compensación basada en la competencia. No obstante, se requiere un análisis más profundo de las condiciones laborales del personal multilingüe del condado, como el reclutamiento, la retención y resultados de la entrega de servicios para plenamente evaluar su impacto.
Un modelo nacional: la escala de competencia lingüística de la CIA
A nivel nacional, la Agencia Central de Inteligencia (CIA) ofrece otro ejemplo significativo para evaluar las habilidades lingüísticas. A través de la escala del Interagency Language Roundtable (ILR), la agencia clasifica la competencia desde el nivel 0 (sin habilidad práctica) hasta el nivel 5 (elegancia y sofisticación propias de un hablante nativo).
- En los niveles 0 y 0+, la persona no tiene la capacidad práctica para usar el idioma y solo puede satisfacer necesidades inmediatas con palabras y frases memorizadas; el vocabulario es extremadamente limitado.
- En el nivel 1, puede producir oraciones simples sobre temas conocidos y mantener conversaciones breves, pero no desarrollar ideas; los errores de pronunciación y gramática suelen interferir con la comunicación.
- En el nivel 2, la persona maneja tiempos presente, pasado y futuro, ofrece descripciones y comparaciones detalladas y se desenvuelve en la mayoría de situaciones sociales, aunque el vocabulario sigue siendo limitado y la pronunciación puede interferir con la comprensión.
- En el nivel 3, se pueden expresar y defender opiniones, formular hipótesis y discutir conceptos abstractos en párrafos largos y organizados, usando vocabulario concreto y abstracto; aun así, ocurren errores en estructuras gramaticales complejas y algunas referencias culturales requieren aclaración.
- Los niveles 4 y 5 representan un uso altamente sofisticado del idioma: en el nivel 4, se emplea un lenguaje matizado para negociar, asesorar y defender posturas con fluidez en temas complejos;
- Habladores del nivel 5 alcanza una elegancia, creatividad y sofisticación retórica de un hablante nativo, y según la CIA, “rara vez logrado aún por las personas nativas.”
Al ofrecer incentivos económicos a quienes alcanzan y mantienen estos niveles de competencia, la CIA subraya el valor tangible del multilingüismo en contextos de alta exigencia y demuestra cómo podría funcionar un sistema de compensación basado en la competencia. Su uso de la escala ILR muestra que un marco claro y progresivo puede evaluar con precisión las habilidades lingüísticas y vincular mayores niveles de competencia con una mayor remuneración.
Además, el énfasis de la agencia en reclutar y recompensar a personas capaces de manejar comunicación compleja y culturalmente matizada evidencia cómo las organizaciones pueden reconocer los beneficios económicos y operativos reales de las habilidades lingüísticas avanzadas. Adoptar métricas claras de competencia incentivaría tanto a estudiantes como a trabajadores a invertir en la educación lingüística, al tiempo que daría a los empleadores la seguridad de que un mayor salario corresponde a un mayor valor.
Alinear competencia, compensación y resultados laborales
La economía y los servicios públicos de Colorado dependen de personas que pueden construir puentes entre lenguas y culturas. No obstante, las prácticas de compensación para el personal multilingüe no han evolucionado al mismo ritmo con sus contribuciones. La escala de competencia del ACTFL ofrece un marco claro para evaluar las habilidades lingüísticas desde el nivel Principiante hasta Avanzado y más allá. A medida que se asciende en estos niveles, la capacidad de gestionar interacciones complejas en ámbitos como la salud pública, la educación, la seguridad pública y otros sectores claves crece de forma significativa. Vincular la compensación con una competencia verificable proporciona una manera transparente reconocer ese valor añadido.
Construir un sistema estatal de compensación para trabajadores multilingües enviaría un mensaje poderoso a los estudiantes, trabajadores y empleadores. Cuando los distritos escolares y las instituciones de la educación superior saben que existe un retorno económico asociado al estudio de lenguas, cuentan con mayores herramientas para expandir sus programas. Los empleadores, por su parte, ganarían confianza al saber que salarios más altos reflejan habilidades más avanzadas. Y, sobre todo, los trabajadores multilingües que a menudo son el único puente entre las instituciones y comunidades que no hablan inglés verían reconocida su experiencia lingüística y cultural como el activo esencial que realmente es.
El Proyecto Multilingüe (TMP) (The Multilingual Project, por sus siglas en inglés) es una empresa no partidista, multimedia, de la investigación, la defensa y la traducción que tiene una misión de crear un sistema educativo multilingüe más robusto y receptivo. Utilizamos las investigaciones más prominentes, la defensa estratégica, y fluidos servicios de traducción para empoderar a las organizaciones, empresas, escuelas/distritos y las comunidades con el conocimiento multilingüe que necesitan para prosperar.